Leyendas. Era Rimdal

 

por William Trabacilo

 

Se dice de los Señores Antiguos que conocieron la manera de modificar la Naturaleza. Tenían la mirada en los cielos. Se les enseñó a llevar vida, prosperidad y conocimiento a todas partes; elevarse del suelo dejando una huella de sabiduría, hasta más allá del Gran Mar.

 

Los Señores se desplazaban por todo Oxerai, pero su morada estaba en Era Chiara, La Isla del Conocimiento. Chiara era guardada por tres obeliscos en distintas partes del archipiélago; estos permitían el acceso, y la guardaban de cualquier visitante indeseado. Se dice también que quienes viajaban a Era Chiara obtenían conocimiento profundo sobre cualquier asunto.

 

Sin embargo, a pesar de lo que les fue enseñado, los Señores fueron invadidos por el espírutu del Orgulloso. Se regodearon en su propia grandeza, y sólo ellos comían del fruto de su conocimiento.

 

Así existieron también quienes no fueron instruidos. Que no sabían cómo levantar sus ojos; sus ambiciones nunca pasaron del suelo.

 

Se fueron haciendo numerosos: llegaron a ser los más. Comenzaron a organizarse, a engendrar líderes. Fueron consolidando gran poder, gran influencia. Querían lo que tenían los Señores Antiguos, y no les interesaba alcanzar primero la sabiduría. Sólo querían el poder. Se llamaban a si mismos Nuevos Señores, pero pasaron a la historia con el apelativo de Ardenar Fer: Hijos de la Codicia.

 

De modo que llegó lo inevitable. Los Ardenar Fer guerrearon contra los Señores Antiguos, que en general tenían buenas formas de defensa, pero no estaban preparados para matar en cantidad. Una a una fueron cayendo las edificaciones y las vidas. Dos de los obeliscos que guardaban a Era Chiara fueron derribados, en un intento por acceder a la isla donde se guarecían los Señores; isla que resistía el acoso de manera imperturbable.

 

Pero como si se cumpliera una maldición, hubo un gran temblor. Una densa bruma cerró entonces el cielo, e impedía la visión. Grandes olas se extendían por las aguas, llevándose muchas de las embarcaciones atacantes. Para cuando llegó la calma, y clareó el aire, Chiara había desaparecido. Quedaron sólo maderas y cuerpos inertes como breve constancia de que alguna vez existió.

 

Los sobrevivientes de esta tragedia quedaron como al principio del Tiempo. Hubieron de reconstruir a Oxerai. Hoy sólo se recuerda nebulosamente la existencia de Era Chiara, ahora conocida como Era Rimdal, la Isla Perdida. Nadie recuerda donde estuvieron los obeliscos, excepto el único que quedó en pie, en Era Darmania, nuevo centro de civilización.

 

Se dice que los Señores Antiguos abandonaron sus cuerpos antes de permitir que los apresaran. Sus espíritus moran en Era Rimdal, prestos a dar conocimiento e iluminación a quien encuentre la isla.

Oxerai ha desarrollado mucho su navegación, y comercian con muchos otros pueblos. Por tanto, las nuevas generaciones sólo conservan esta leyenda como parte de su folklore.

 

Mediqiam Deborz

 

(24-01-1997)