Crónicas de Oxerai IV

Buscando a Era Rimdal

 

por William Trabacilo

 

Era Rimdal fue el gatillo que terminó de disparar el interés de Leb por la magia: habían misterios, secretos ocultos que serían develados sólo por los que poseyeran las herramientas intelectuales, y la capacidad de líder. Leb puso más empeño en sus estudios: complementaba la magia con el estudio de antiguas crónicas, mapas e idiomas, además de ciencias exactas: geometría, astronomía, matemáticas. De este modo, estimó dos posibles posiciones del tercer obelisco: En la selva de Era Bora, o las costas de Raihe. Así que hizo frecuentes viajes de investigación, pero no sacó nada en claro. En Era Bora, sólo halló un pequeño y abandonado templo pagano al que le faltaba una pared, aunque le llamó la atención el sitio que parecía el altar: era presidido por un extraño emblema, que Leb había visto en alguna parte. En Raihe, no corrió con mejor suerte; lo unico que consiguió fue ampliar su acervo de leyendas.

 

Leb asumió el estado adulto haciendo lo usual: respaldaba a su padre en el ejercicio de sus funciones, investigaba por su cuenta. En fin, se preparaba para ser El Mago. Contrajo nupcias con Qircen Klit, hija de Ritze Sa-Klit, a la sazón gobernadora de Oxerai. Qircen participó con Leb del descubrimiento del obelisco de Era Diba, pero lo desestimó considerándolo "aburridas ruinas que sólo pueden interesar a un mago". Y si bien seguía las investigaciones de Leb, mostraba más interés en las artes políticas, en "prepararse para llevar a Oxerai a la gloria". Mostró indiferencia cuando su esposo reconoció que el emblema del templo de Era Bora estaba también en el obelisco de Era Darmania, aunque deteriorado por la erosión.

 

Ese descubrimiento le dio nueva motivación a Leb. Tenía que sacar el obelisco hundido en Era Diba; si en él aparecía el mismo símbolo, los viajes a Era Bora estarían dando frutos...

 

Empezó a trabajar en el diseño de un ingenio capaz de emplearse en la extracción del Obelisco. Consideró varias alternativas, incluso diseñó y construyó algunos modelos que resultaron inservibles; la labor era interrumpida con frecuencia por imprevistos; uno de ellos fue la muerte de Irbon. Poco antes, Leb recibió de sus manos una cadena con una piedra verde engastada, que había sido de la familia: "Es el momento de que lleves al cuello la Piedra de Visión". Como hijo, y como estudioso de la magia, tuvo que asumir las responsabilidades de su padre.

 

Entretanto, Qircen se hacía de un nombre cada vez más significativo en el Consejo. Enérgica y ambiciosa, estaba convencida de que al archipiélago le esperaba un futuro de grandeza, y quería ser parte de eso. Contaba con la ayuda secretarial de un enigmático joven: Sine Lortad. Descendiente de magos, Lortad se había nutrido de las leyendas oxerianas. Conocía la leyenda de Era Rimdal, y el hallazgo del segundo obelisco era ya un secreto a voces. No sorprendió entonces que, al retirarse Ritze, el Consejo designara a su hija como la nueva gobernadora, y que esta a su vez colocase a Lortad como vicegobernador.

 

Después de mucho tiempo, Leb pudo poner a punto un mecanismo eficaz que permitiría extraer el obelisco sin un esfuerzo excesivo. Y estaba listo y decidido para probarlo in situ.

 

(26-10-1996)